Teniendo en cuenta el tiempo que se habla de jueces, magistrados, leyes concúrsales, ERE, estafas, fiscalías, anticorrupción, administradores y demás no se si repasar los capítulos de Perry Mason para ponerme al día en terminología legal.
Quiero hablar de fútbol aunque la actualidad manda y el caso de la compra de partidos esta de rabiosa actualidad.
Permítanme que me centre en el amigo Jesuli, menudo pájaro el amigo, primero coge el dinero sin mover un músculo, meses después lo confiesa (previo conocimiento de la grabación o no), unas horas más tarde se retracta y dice que todo es mentira. ¡Menudo personaje! Con las neuronas justas para pasar el día.
Luego aparece la mafia, es decir, los Sanz, que son como Falete, vamos que se les ve venir. Su fama les precede, es más recientemente a Lorenzo Sanz ha sido imputado por presunta estafa. Pero el historial es largo, pagarés falsos, desfalcos, comisiones, etc.… vamos que tecleas Lorenzo Sanz en Wikipedia y aparece, al lado, una foto del Padrino. Su hijo, el presidente del Málaga, no le va a la zaga esta haciendo un master en gestión fraudulenta de empresas en la costa del sol.
En lo que nos concierne a nosotros, ninguno vería con buenos ojos que una hipotética sanción nos subiera a primera. Así no. Ningún aficionado de la Real lo querría. Otra cosa es que se castigue al infractor. Yo sugiero veinte o treinta puntos de sanción para el club de confirmarse la adulteración de la competición, es decir condenar al equipo a bajar a Segunda. Nada más, tan humillante como tener que pasear su vergüenza por los campos de primera sabiendo que se trata de un equipo dirigido por unos estafadores, que dicen ser mandatarios, que para nada representan al club ni la ciudad de Málaga y de lo que seguro se avergüenzan los malacitanos.
Para más INRI en medio de todo esto está Astiazaran, que para mayor regocijo ostenta un cargo de responsabilidad que para nada merece. El que no dejó ni el solar, lejos de ser un apoyo institucional o alguien que pudiera velar por los intereses txuri urdin este personaje lo único que hace es dañar la imagen de nuestro club.
Así que con esta coyuntura tan halagüeña tenemos que vivir hasta que mejores resultados deportivos nos hagan centrarnos en lo que realmente nos interesa que es la buena marcha deportiva de la Real.