Stevanovic molesto con el club.
La Real Sociedad y Dalibor Stevanovic celebraron ayer un acto de conciliación sin que alcanzaran definitivamente un acuerdo. Por lo tanto, la situación del centrocampista seguirá siendo la misma y se entrenará con el equipo, aunque no cuente para Juanma Lillo, tal y como ha reconocido éste.
Stevanovic reconoció ayer sentirse decepcionado. El esloveno siempre ha manifestado que ha recibido ofertas con anterioridad al 31 de agosto, pero que no han llegado a buen puerto, porque el club realista las ha obstaculizado. Según su versión, el Consejo llegaba a solicitar quedarse hasta con el 80% de las plusvalías que pudieran generarse en un posterior traspaso a un tercer club, lo que convertía en casi inviable que cristalizara su venta.
Stevanovic ha intentado en varias ocasiones llegar a un acuerdo para resolver el contrato que mantiene en vigor con la Real, pero, según el jugador, no lo ha logrado por causas imputables sólo al club.
En todo caso, el centrocampista dice no querer ser un obstáculo para la Real al ser consciente de su delicada situación económica. Como ha declarado en varias ocasión, su intención no es poner en peligro a la entidad y menos que su sueldo pudiera ser motivo para que el club entrara en una hipotética causa de disolución.
Tal y como ha reconocido Stevanovic, su objetivo es alcanzar un acuerdo cuanto antes y su única intención es lograr un finiquito digno. Según confirmó ayer a este periódico, los abogados de la Real habían aceptado el lunes por la noche la proposición que le presentaron los letrados de Stevanovic, pero Badiola echó atrás el acuerdo al no estar de acuerdo con las cantidades que se habían pactado.
En lo que respecta a su situación deportiva, Stevanovic sólo hizo carrera continua en la sesión de ayer, al contar con permiso del club, y Mikel Alonso, que tuvo un pique en los partidillos con Necati, se quedó corriendo en solitario al finalizar el entrenamiento.
