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Sigo muy tranquilo

Cuanto más parece crecer el nerviosismo de algunos (casi podría decir que de muchos), más tranquilo estoy yo. Muy tranquilo. De verdad. Sigo creyendo firmemente en esta Real por lo que me enseña y por su situación en la tabla. Todo eso me transmite la tranquilidad que digo. Y ya no me sorprende, pero sí que me sirve para el futuro, la sensación de que siempre va a haber quien siembre intranquilidad sobre este equipo. En Segunda no ha importado que la Real sea un buen perseguidor de los equipos que estén en ascenso (la primera campaña), un conjunto a media o larga distancia de los tres primeros (la segunda) o un líder destacado (la tercera y presente temporada). En Primera nos pasará lo mismo. Si estamos en descenso, nos verán en Segunda. Si estamos fuera de los tres últimos puestos por poco, acabaremos cayendo. Si estamos en mitad de la tabla, la temporada será anodina. Y si estamos luchando con los de arriba, nunca será suficiente. Esa es la realidad que tenemos. ¿Por qué? No lo sé, pero todos tendremos que aprender a vivir con ella.

Y yo vivo con ella desde esa tranquilidad de la que hablo. Tranquilidad que, además, encuentras datos abundantes en que cimentarse. Echemos la vista atrás. No hay tema que haya suscitado más debate en la actualidad txuri urdin durante toda la campaña que la portería. Y a mí no hay nada en esta Real que me haga sentir más tranquilo. Tenemos tres porterazos. Bravo lo ha demostrado toda la campaña. Zubikarai acalló comentarios contra Hércules y Recreativo. ¿Y qué decir de los dos paradones de Riesgo el sábado pasado? No hay mejor forma de contestar a quienes dudaban de su compromiso o de su categoría. Sólo recuerdo un partido en toda la temporada en el que la actuación del portero haya costado puntos, en casa ante el Elche con aquel penalti y expulsión de Bravo. E incluso aquel día la Real falló el único penalti a favor que ha tenido en toda la temporada, l oque podría haber minimizado el daño provocado desde nuestra portería. A cambio, los tres guardametas han dado muchísimo a este equipo. Y sobre todo tranquilidad.

Miro la clasificación. Y la tranquilidad aumenta. Líderes con seis puntos de ventaja con respecto al cuarto. Algunos creen que eso es estar agobiado, ¡no doy crédito! De 27 puntos que quedan en juego, la Real tiene que sumar siete menos que al menos tres de sus cinco rivales. Y eso lo llaman agobio. Pero es que hay más. Leo hoy en Mundo Deportivo que sólo hay un equipo que ha dilapidado la ventaja que tiene la Real desde que la Segunda División tiene 22 equipos y ascienden tres, que 22 de 30 de los que estaban en ascenso a estas alturas en los últimos diez años han acabado subiendo, que ninguno de los ocho restantes remontó más de cinco puntos (uno menos de los que tiene el equipo txuri urdin), que el ritmo de recorte de puntos de los actuales perseguidores es insuficiente para coger a la Real antes de que acabe la Liga y que, de no mediar un acelerón de varios de los equipos que están detrás de los de Martín Lasarte, se podría llegar a subir hasta con menos de 70 puntos. Los datos históricos y estadísticos están de nuestro lado.

Pero vayamos más allá si cabe. Se ha dado la impresión de que la Real es un equipo catastrófico lejos de Anoeta, donde sí es el mejor equipo de la categoría. Repito, el mejor equipo en casa, porque igual alguno piensa que es fácil acumular doce victorias como local a estas alturas de la temporada. Pero volvamos a lo de fuera. A pesar de los tres meses que lleva el equipo sin conseguir un triunfo a domicilio, niego la mayor de esta crítica tan feroz contra el equipo. No es un desastre. En absoluto. Ha sumado a domicilio los mismos puntos que el Levante, uno menos que el Betis y tres más que el Hércules. ¿Son esos números malos? Ahí destaca el Cartagena, que ha logrado cinco puntos más que la Real, pero ganando el domingo en su campo esa cifra quedaría reducida a sólo dos y podría colocar al equipo de Lasarte hasta como el cuarto mejor equipo a domicilio. Las estadísticas hay que darlas completas para interpretarlas.

Veamos el ritmo de los perseguidores, pongamos, en las últimas nueve jornadas (las mismas que quedan para finalizar el campeonato). En esas nueve semanas, la Real ha sumado 12 puntos, una de las peores rachas de toda la temporada. Betis, Elche y Levante han conseguido en ese tiempo seis, cinco y cuatro puntos más que la Real, cifras todas ellas insuficientes para superar al equipo txuri urdin en lo que resta de Liga si las repitieran (salvo que el Betis sumara los tres puntos ante la Real y le ganara al menos 2-0 para depender del average general). Y los realistas han sumado un punto más que el Cartagena, tres más que el Numancia y seis más que el Hércules. Vayamos incluso a los resultados de la primera vuelta ante los mismos rivales que el calendario deparará en las próximas nueve semanas. La Real sumó 20 puntos. Sólo uno de sus perseguidores, el Hércules, sumó más. Un punto más, concretamente. También insuficiente para dar caza al líder. Y otro asunto más. A la Real le quedan tres cruces directos. Pero es que entre sus demás rivales habrá que jugar otros siete duelos de este tipo. Muchos puntos se quedarán así en el camino.

Dicho todo esto, es obvio que el ascenso todavía no se ha conseguido. La tranquilidad no va en detrimento de la tensión que debe ofrecer la competición y el deseado objetivo del ascenso. La Real ha demostrado sobradamente esta temporada que, si sale concentrada en los partidos, es un equipo dificilísimo de batir. Pero también que, si sale de cualquier otra forma que no sea a tope, cualquier le puede hacer un roto. Por eso, el ascenso está en la mano del equipo txuri urdin. Porque sabe lo que se juega y ya ha demostrado que sabe jugar para conseguirlo. Por eso estoy tan tranquilo. No me importa cuantos mensajes negativos o incluso agoreros se lancen sobre el equipo. Para que empiece a temblar, es la Real quien tiene que enviar señales de desastre y, en realidad, las que ya ha emitido fuera de casa no han sido tan graves. No estamos en el mejor de los momentos, pero mucho tendrían que cambiar las cosas para que yo perdiera la tranquilidad. Y creo que también para que la pierda el equipo. A por el Cartagena.

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2 Comments

  1. sammy, 4 mayo 2010:

    yo estoy tan tranquilo como tu. todo lo que dices es razonable, y estoy de acuerdo contigo.
    creo que el probelma de esta real radica en el juego, muy consistente, muy fiable, como bien dices dificilisimod e batir, pero que no enamora a nadie.y de ahí las dudas.no creo que vengan de los numeros que tan acertadamente dices, sino de una sensacion. pero criticar a la real segun estan todos en la segunda division me parece cuanto menos cuestionable.si la real deja dudas para el ascenso , que decir del resto?
    saludos

  2. sammy, 20 mayo 2010:

    como sigamos empatando nos quedamos sin ascenso. y este domingo contra el betis. como perdamos…un empate aki pouede vanir bien, pero, creara dudas para als jornadas finales. no me esta gustando nada esta situacion. nos estamos complicando con la distancia que teniamos.

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