24/12/2008
Contra el imperio del no-proyecto: un mundo de Yupi
Sirva esto de reflexión posterior a mi post anterior.
Si bien en un principio me mostré a favor de la recopilación del 5% y así escribí en este blog, sí que tengo que reconocer que debo madurar ciertas ideas al respecto. Las ideas que me llevan a construir este mundo de Yupi o revolución silenciosa en mi cabeza. Es parte del zumbe realsocialista, ya me perdonarán.
Creo que hay que ponerse en marcha pero no teniendo como fin una Junta Extraordinaria de Accionistas que dudo yo que vaya que arrojar otros resultados que no sean los de la Ordinaria.
El fin debe ser el construir algo, llamémosle grupo de presión, construcción y control, llamémosle como queramos llamarle. Ya sé que el tiempo apremia, porque el club se nos muere, pero quizá merezca la pena que dejemos las vísceras y los gritos a un lado y nos sentemos a pensar de una p… vez. Por lo que digo siempre, por dignidad. Y por enterrar los santismos, denonismos, badiolismos, aperribayismos, astiazaranismos…
Objetivos - Estrategias para lograr los objetivos - Acciones que materialicen las estrategias
No puede seguir el imperio del no proyecto (si el actual consejo lo quiere hacer así, allá él, yo no). Crear un plan y hacerlo realidad es lo mejor que podemos hacer a favor de la Real y si me apuráis los más belicosos, incluso en contra de quienes se han hecho con el consejo a través de un no-proyecto. ¿Querías autoridad moral? Toma autoridad moral y media.
Hay tres baremos:
- El económico (reducción de gasto, generación de ingresos, pago de deuda)
- El social (apoyo, identificación y moral)
- El deportivo (resultados y juego)
Estos tres baremos se traducen en diversas áreas de trabajo y cada área de trabajo (o grupo de trabajo) se rige por eso que he dicho antes: Objetivos - Estrategias - Acciones. Y posteriores valoraciones.
Hace falta conocimiento y compromiso. Claro. Porque la bulla es fácil, pero pensar soluciones va a costar los suyo en este panorama tan negro. Y ponerlas en marcha al margen del gobierno y la política y las manías y achaques de cada uno, también. Pero hay que intentarlo, es lo único que nos queda.
Se podría emplear algo estilo a las redes sociales que se crean en Ning (http://www.ning.com) para coordinar el trabajo. Y seríamos el primer club Open Source. Participación, pero de la de verdad, dando la cara.
¿A que es muy zumbada la idea?