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Llorente: “He hecho siempre lo mismo y cuando no compites y enseñas los dientes, pues solo te queda esperar.”
Era necesario reaccionar pronto.
Jugar a los tres días y levantarse del golpe del martes no era fácil en un campo en el que a la mínima te pueden marcar cuatro goles. Aparte del resultado, se hizo un muy buen partido y ahora hay que salir de abajo.
Lo de Mallorca fue muy fuerte.
Ha sido un momento duro, porque todos teníamos ilusión de poder jugar los cuartos de final y no hemos podido llegar, sobre todo por la manera en que se dio el partido de Mallorca. Si sirve como punto de inflexión para que el equipo tire para arriba, pues bienvenido sea, aunque esas cosas son difíciles de olvidar.
¿Cómo se explica un hundimiento de semejante calibre?
Es complicado, pero es lo que tiene la Copa. No te vale con un 1-0 ni con un empate. Si llegas con ventaja de tres goles, el equipo contrario se motiva y tiene en mente que te tiene que meter tres y va a por ellos. Es lo que tiene la Copa. No supimos frenar el partido en el momento en el que estábamos recibiendo golpes, pero estas cosas también valen para aprender.
La pena es que se ha pinchado el globo de la ilusión de la afición.
Es un golpe porque a todos nos gusta soñar y teníamos un calendario que podíamos haber visto un partido en cuartos con el Athletic. Es un palo, pero, tras el partidazo que hicimos en Mestalla, si ganamos los dos partidos en casa, serían resultados muy importantes como para estar pensando más en la Copa.
Una vez más aparece el tema de la falta de carácter en los momentos comprometidos.
El partido del sábado si no tienes carácter, temple o lo que hay que tener para darle la vuelta al partido de Copa, no lo ganas. El equipo salió muy airoso de Valencia. Demostró carácter; al final cada equipo tiene su manera de jugar y su forma de comportarse en el campo.
¿El vestuario teme la acogida de Anoeta el sábado?
Es normal que la gente esté dolida, como lo estamos nosotros todavía. Pero creo que es lo suficientemente importante el partido del sábado a las 20.00 horas y más contra un rival como el Atlético de Madrid, para que la gente responda y esté con el equipo a muerte, sobre todo tras haber ganado en Valencia. Ante el Atlético no era el momento de ir en contra de tu equipo. La gente vendrá a animar porque es una oportunidad muy importante.
¿Cómo vivió los partidos en casa?
Han sido dos encuentros diferentes, pero desde casa el partido se ve de otra manera, mucho más frío y la verdad es que tranquilo.
Muchos piensan que lo de la Copa no hubiera pasado con Llorente.
Cuando se hacen mal las cosas siempre se echa en falta al que no está y cuando van bien es al revés. No me preocupa.
¿Le impresionó cómo volvieron sus compañeros de Mallorca?
Al final es un palo duro, sobre todo por lo que nos rodea y las cosas que la gente comenta sobre estos partidos. Pienso que el vestuario tiene muchísimo mérito de hacer el partido del sábado porque anímicamente no fue una semana nada fácil y el darle la vuelta creo que nos va a dar más fuerza que nunca.
¿Cómo está llevando el quedarse fuera de las convocatorias?
Ahí seguimos, entrenando lo mejor posible. Las últimas dos semanas han sido más complicadas porque el equipo ha estado más tiempo fuera de casa, con más partidos y menos entrenamientos, y tampoco he tenido los momentos de hacer dos o tres sesiones con todo el equipo junto, de trabajar a tope. Esta semana y la siguiente serán diferentes, tendremos dos o tres entrenamientos con todo el grupo, partidos grandes, y a mí eso, por lo menos, me motiva más, porque estoy dentro del grupo, aunque sea entrenando.
Dicen que al Joseba verdadero hay que descubrirlo en los partidos oficiales, en Zubieta es diferente…
Para jugar los partidos el míster también te tiene que ver en los entrenamientos. No estoy entrenando mal, estoy contento, pero el míster elige a otros jugadores que están jugando bien y a seguir, que queda toda la segunda vuelta y tengo esperanzas.
¿Cómo se ha visto cuando ha jugado? ¿Cree que está pagando la ocasión fallada en Granada?
Al final la gente tiene ganas y me motiva cuando me anima. Cuando tengo esas ocasiones yo también tengo ganas de dedicar un gol a la gente que está cerca de mí y me anima todos los días. Yo no me quedo con los goles. He jugado dos encuentros desde el principio. En el del Espanyol la segunda parte no fue buena, pero sacamos un punto, y contra el Granada en casa hicimos un buen partido ganando 4-1, jugué los 90 minutos y me sentí a gusto. Esos son los duelos de verdad, los que ahora mismo me marco como referencia para seguir trabajando y entrenando porque me encontré muy a gusto en el campo. Luego la ocasión que fallé en Granada, o contra el Levante, son acciones que llegan a cuentagotas y el día que quiera entrar, que esté con más confianza, acabarán en la red.
¿Usted no se siente en un escalón inferior de su verdadero nivel?
He dado muchas explicaciones. La gente dice mil cosas diferentes sobre mi situación. Estoy un poco cansado y no puedo repetirme mes a mes. El que me quiera ver bien me va a ver bien, y el que me quiera ver mal me va a ver mal. Eso va a ser siempre así. Yo confío en lo que puedo hacer y voy a dar todavía. El que no quiera ver, lo verá tarde o temprano, y por eso tengo que seguir trabajando y no bajar los brazos. Queda una segunda vuelta, en el fútbol todo cambia de la noche a la mañana y cuanto mejor esté para cuando me toque jugar, mejor para todos, sobre todo para el equipo.
Ifrán dice que es el tercer delantero, entonces usted es el cuarto. ¿Cree que Montanier nunca ha confiado en usted?
Yo creo que él tendrá ganas de confiar en mí y de verme bien. Él sabe lo que puedo dar y punto. Pero insisto, mi mentalidad solo está en entrenar bien para entrar en la lista. Si me quedo fuera, ya me daré cabezazos contra la pared otra vez en casa. A día de hoy estoy cansado de hablar siempre de lo mismo.
En el entorno de la Real no paran de preguntarse por Llorente…
Yo soy el que más ganas tengo de salir, porque mucha gente me anima por la calle, personas a las que no conozco. Eso me da vidilla para seguir entrenando. No voy a bajar los brazos, porque nunca lo he hecho y no creo que lo haga ahora. Hasta mayo quedan cuatro meses y si me dan una oportunidad, voy a aprovecharla.
¿Siente que el club está sensibilizado con usted y con lo que comenta la gente sobre usted?
Pues si digo la verdad, no lo sé. Yo estoy aparte de todo lo que puede comentar la gente. Yo no vivo en otro planeta, sino en Hondarribia, Gipuzkoa, en casa, y la gente me para por la calle y sé lo que se dice. Digan lo que digan, la gente lo ve blanco u oscuro y sé que hay muchas personas que tienen ganas de que juegue y yo nos les voy a defraudar. No me voy a rendir, voy a seguir trabajando a muerte. Seguro que llegará mi ocasión.
¿Hay algo que le haya molestado especialmente de lo que se dice sobre usted, como que está acabado o algo de ese estilo?
Lo más fácil en este tipo de situaciones es meter cizaña: 32 años, con una hernia discal… está acabado. He pasado por momentos mucho más difíciles y he salido más fuerte que de lo que voy a salir ahora.
¿Como cuáles?
Pues hubo un momento en el que no me querían ni en Segunda B, pero no quiero darle más vueltas a cómo está Llorente. Yo solo pienso en el sábado, a las ocho, que viene el Atlético.
Higuaín sufrió una lesión como la suya casi al mismo tiempo y está jugando perfectamente. ¿Se lo toma como referencia?
Puede ser, pero todos tenemos los datos del partido contra el Granada y ese es Joseba Llorente. No voy a empezar a enredar en nada. Sé como estoy y cuáles son los datos que ofrecí en ese encuentro. Yo no soy muy partidario de eso, y soy consciente de que al final metes o no metes gol. Pero para mí, en esta situación, me sirve y me noto como estoy, todo lo demás que se diga no me vale.
Anoeta no para de animarle y de reclamar más minutos para usted.
Eso me motiva mucho y me da fuerzas. Seguro que el sábado la gente va a estar con el equipo después de lo de Valencia. Solo podemos pensar en ganar y que el Atlético no se vaya con ningún punto. Esa es la mentalidad con la que preparamos todos el partido del sábado.
¿Una persona de carácter como usted lo pasa peor cuando se queda fuera de la lista por decisión técnica o cuando estaba lesionado?
De vez en cuando me gusta mirar atrás y ver cómo estaba hace un año. En ese momento me encontraba como me encontraba, con una lesión grave, y fue muy duro. Lo que a mí de verdad me sirve es cuando sales de eso y llevas mucho tiempo entrenando. Lo demás son decisiones del míster que piensa que hay gente mejor y hay que aguantar. Lo importante es que me encuentro bien en los entrenamientos.
Está convencido de que todavía le quedan años de carrera…
Por supuesto, me encuentro bien. En el fútbol, hay gente que con 35-36-37 años siguen jugando a gran nivel. Todavía tengo 32 años, empecé tarde, y me quedan dos años más, por lo menos. Tengo ganas de disfrutar y me da envidia sana cuando veo partidos por la televisión. He hecho siempre lo mismo y cuando no compites y enseñas los dientes, pues solo te queda esperar.
¿En la Real?
Sí, eso lo tengo bastante claro, al menos por ahora. Yo creo que hice una apuesta por venir y tengo la espina clavada. En la primera vuelta estuve a buen nivel y quiero mantenerlo durante estos años.
Muchos valoran que en sus declaraciones siempre respeta al club.
Soy consciente de que a veces a mucha gente no le gusta mi manera de expresarme, pero yo hablo igual en la sala de prensa, en el vestuario, en los partidos y en casa. Es mi manera de ser, siempre he sido así y no voy cambiar. A veces me caliento en la sala de prensa y si estoy más callado, mejor para todos.
Sus compañeros supongo que le estarán animando mucho.
Sí, cada uno tiene bastante con mirar a lo suyo y el partido del fin de semanas. Las cosas individuales deben quedarse siempre al margen del equipo y si esta semana tiene que estar la cosa un poco tranquila porque hemos ganado tras el palo de Mallorca, no voy a ser yo el que la complique. Vamos a intentar que todo vaya normal para que el sábado demos el máximo. No es el momento de casos individuales.
Le hablo de tres nombres: Xabi Prieto, que no lo está pasando bien.
Xabi le va a dar la vuelta seguro y la gente se va a olvidar de este momento. Para nosotros es una persona, tanto dentro como fuera, muy importante, porque tiene un temple y ve el fútbol de manera diferente. Nos viene bien. ¿Que hay gente que le silba? Pues todavía le quedan cinco años aquí, así que se le va a gastar la saliva…
¿A Aranburu otros cinco?
Es vital para la Real y siempre lo demuestra, tanto en el campo como fuera. Cada vez que juega el equipo lo nota mucho.
Agirretxe se ha hecho con el ’9′, ¿le sorprende su progresión?
Ha dado un paso adelante, porque ha tenido los minutos que no le han dado otros años. Está demostrando su calidad y tiene la confianza total del míster. Eso ayuda mucho. Está haciendo buenos partidos y marcando goles, y es un jugador importante para nosotros.
Para terminar, ¿hay o no hay ‘caso Llorente’?
No, ni hay ni lo habrá, ni lo ha habido nunca. Yo trabajo como siempre y ya me pegaré golpes en casa cuando nadie me vea. Nadie me va a ver ni a escuchar decir algo raro.
Supongo que, en ese sentido, los que le están sufriendo son sus familiares…
Sí, pero saben cómo soy y la profesión que tengo. Hemos compartido los momentos buenos y los malos. Hemos vivido varios años fuera de casa. Aquí quizá sea más complicado, porque la gente te para más por la calle y te importa más lo que te dicen. Fuera de casa todo es un poco diferente y aquí parece que quieres dar incluso un poco más.
¿Qué objetivos se marca hasta el final de temporada?
Jugar lo máximo posible y que el equipo saque los partidos que va a afrontar ahora, como objetivo más inmediato. Luego seguir en la línea en los entrenamientos. Espero no bajar los brazos nunca. Ha habido días en los que no ha sido fácil entrenar, porque ves que no cuentas. Espero venir con la misma ilusión todos los días a Zubieta, ese es mi objetivo.

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