Tags: Aranburu, Iñigo, Lillo, sanción
Lillo: “De estos no puedes hablar porque luego encima quieren vendetta.”
«Nosotros queríamos ganar, por sumar tres puntos pero sobre todo por Iñigo. Tras la lesión de Díaz de Cerio hemos ido a por el partido y nos hemos expuesto a los contraataques del Eibar, pero no ha podido ser», aseguró.
«No soy médico, pero me aventuro a decir algo, creo que tiene la tibia rota. Y no sé si algo más. Es la hostia cómo ha salido, con qué cara, es Iñigo» «Cuando llegué sacamos 20 puntos de 33. Ahora de esos 33 quería sacar 17. Nos hemos quedado en quince. El objetivo es que en los próximos once partidos apretemos los dientes y saquemos 25».
«Sería la hostia, que aquí que no tenemos antecedentes de ningún tipo, nos cierren el campo. Por mí, aquí se quedaba, y no veas lo que me duele el ojo. Ahora será que yo he dicho que me tiren la botella», añadió con ironía y muy cabreado. Sobre todo porque recibió otro botellazo en Málaga, y allí, claro, no hubo sanción. Un circo. «Con esto y lo de Málaga parece que tengo un imán. Me lo voy a tener que mirar». El árbitro González González buscó su cuota de protagonismo y la consiguió. Se coronó. «No ha venido a preguntarme cómo estaba. Se ha marchado. Solo le preocupaba su integridad física, sigue sin preguntarme», añadió Lillo.
«Charly no le ha dicho nada, ni mucho menos le ha insultado. Igual ha hecho gestos, pero hay que entender qué partido llevábamos. Ya le he dicho al línea que igual no tienen la conciencia tranquila. De estos no puedes hablar porque luego encima quieren vendetta. No quiero ni recordar que tampoco la rotura de rodilla de Aranburu fue sancionada siquiera con falta».
