Tags: , , , ,

Las lagrimas de Mou. | Erreala.com

Estás en: artículos

Las lagrimas de Mou.

UNA vez superada la agonía del pozo de la Segunda División, a la Real le acechan nuevos peligros en Primera. Me refiero a la dictadura de los clubes más ricos y el abuso de poder que ejercen en cuanto tienen la más mínima oportunidad. Hoy en Anoeta se presenta el gran Madrid de José Mourinho. He de reconocer que las entrevistas que le he leído desde que ha fichado por el club blanco me han parecido mucho más interesantes de lo que preveía, pero a mí no me engaña. Por muy buen entrenador que sea, algo que no discuto, el portugués es el personaje más antipático, agrio, rancio y desagradable que he visto nunca en el fútbol. Por mucho que la prensa de Madrid se empeñe en vendernos una imagen saneada de él, ésta no se corresponde con la realidad. A Mourinho, cuyo segundo apellido al parecer es mejor entrenador del mundo, han tratado de hacerle un lifting para mejorar su imagen y convertirle en una persona normal, pero sus polémicos antecedentes son demasiado relevantes como para olvidarlos. Incluso Marca regaló este verano un póster suyo en el que aparecía sonriente, con un semblante tan forzado como antinatural. Lo peor de todo es que, pese a ser un recién llegado, se siente con la potestad de hacer y decir lo que le da la gana, algo que ha hecho en todos los países que ha trabajado. Su primera campaña ha sido condicionar a los árbitros al pedir protección para el pobre Cristiano Ronaldo, a quien, al parecer, le pegan muchas patadas. No me parece mal que trate de cuidarle, pero las súper estrellas como el luso tienen tantos focos sobre sus movimientos que ejercen de salvavidas. El que se atreva a lesionarle sabe que su nombre y apellido van a aparecer en todos los periódicos, así como su historial de patadas. Ya me gustaría ver lo que diría Mourinho en el banquillo de la Real, comprobando cómo acribillan a “hostias” (como dijo él) a Xabi Prieto con total impunidad. Pero qué le vamos a hacer, estamos acostumbrados; si a Aranburu le reventaron la rodilla y su verdugo no fue amonestado y la semana siguiente estaba jugando como si nada… Imagínense que la víctima de Oriol hubiese sido Cristiano, igual hasta le echan del país.

Por eso me encanta que Camacho le pusiera en su sitio a Mourinho una vez finalizado el partido del sábado al declarar que “no se puede estar siempre llorando. Esas cosas hay que decirlas en otro sitio, pero no antes de un encuentro”. Pero esto funciona así, la Real se tiene que acostumbrar a las malas artes de los pudientes. No hay que irse hasta Madrid para buscar este tipo de ejemplos. El otro día Caparrós tuvo la osadía de salir a la sala de prensa tras el partido ante el Atlético y denunciar que Undiano les “desquicia. No sé si es casualidad que siempre le pasa con el Athletic”. Hay que estar muy acostumbrado a robar en tu casa para decir eso cuando Gurpegui casi lesiona de gravedad a Agüero, siendo el último hombre y no pitó penalti ni, sobre todo, le expulsó. Pero, bueno, al técnico andaluz se le permite todo. No hay más que ver cómo analizaba la jugada un periodista de ETB: “Algunos dicen que la acción merecía la expulsión”. Algunos no, lo dice el reglamento, que no pasa nada por admitirlo. Además, no sé muy bien a qué se refería Caparrós al decir eso sobre Undiano, quizá a la jugada del último derbi que la Real jugó en San Mamés, cuando el navarro y su acólito linier pelirrojo, que también seguía la internada de Agüero, pitaron un penalti a favor del Athletic por mano de su delantero Aduriz, lo nunca visto.

Viendo el zascandil comportamiento de estos dos técnicos, uno se siente realmente orgulloso de Lasarte. Un tipo íntegro, que llama a las cosas por su nombre y al que nunca se le ocurriría lloriquear antes ni después de los partidos. Saca el machete para tanto llorón, Martín.

Compartir en Tuenti Las lagrimas de Mou.

Get a Trackback link

No Comments Yet

You can be the first to comment!

Leave a comment