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La Real no termina de convencer.
La Real tira demasiadas cosas a la basura durante los encuentros. No le da importancia a detalles que, a priori, carecen de relevancia pero que, en conjunto, acaban formando una montaña insuperable que le impide sumar los tres puntos. No puede ser que en Anoeta, en la guarida de un supuesto candidato al ascenso, pasen tantos minutos sin que ocurra nada de importancia. Ni una internada, ni un córner, ni un regate, ni una falta, ni un cambio de banda… Una absoluta monotonía que permite al rival alimentarse de confianza y consolidar sus esperanzas de sacar algún punto de Anoeta.
No hay más que analizar todos los duelos que han disputado los blanquiazules en casa a lo largo de la temporada. ¿Cuántos rivales se han sentido realmente incómodos y acobardados ante el caudal de juego ofensivo realista? Sinceramente, sólo se recuerda en Copa ante el Zaragoza y la media hora del Rayo, en otro partido que acabó en fracaso. Así es imposible. Esta Real carece de continuidad, lo que le impide sumar dos triunfos consecutivos, algo de obligado cumplimiento si se quiere soñar con subir.
Aunque su trayectoria es diferente, su actual situación se asemeja mucho a la del equipo de la campaña pasada, que no paraba de hacer la goma con el tercer clasificado, pero que, cuando le tocaba superarle, siempre pinchaba. La historia no es nueva, viene de más lejos. O es que no recuerdan la campaña del descenso. La Real remontaba agónicamente y cuando podía salir de los tres últimos, volvía a pinchar. Es el estigma del perdedor, del que no tiene el nivel suficiente como para alcanzar sus metas soñadas.
La Real parece el equipo de las cuentas. Si ganamos a este y al otro , nos metemos en ascenso , pero siempre le falta algo. Que no le quiten importancia al empate de ayer contra el Elche, porque no fue más que la demostración de su verdadero problema. No vale con planear ganar en Las Palmas y en casa al Zaragoza cuando luego no es capaz de lograrlo. Por cierto, los duelos que llegan ahora son de aúpa, ya que, encima, el próximo mes llegan a los Alpes, o mejor dicho, la cordillera cantábrica (por el nivel de la categoría), de la Segunda División, con muchos duelos directos que pueden marcar su definitivo devenir.
La Real desperdició la primera parte sin hacer nada. ¿Dónde estaba el equipo que arrolló al Levante? ¿Es tan complicado completar dos buenos partidos seguidos en esta Liga? La sensación de superioridad que demostró en Valencia, se la arrebató de las narices un buen Elche, siempre bien colocado, contundente y seguro de sus posibilidades.
Antes del descanso, los realistas sólo se acercaron al gol en un cabezazo fallido de Mikel González y dos destellos de Marcos, de largo el mejor txuri-urdin de la tarde. El resto, nada de nada. La apuesta por la versión más defensiva de Lillo, con Rivas, Markel y Aranburu, se saldó con un suspenso en producción de fútbol. Los alicantinos se fueron creciendo y dispusieron de oportunidades muy nítidas para marcar, sobre todo en acciones de talento protagonizadas por Miguel, Fuster y Saúl. Su opción más clara fue un lanzamiento al palo de Zubiaurre, en lo que hubiera supuesto el colmo de la desgracia de haber acabado en gol.
un ritmo irritante El rumbo siguió igual en la reanudación. La esperada salida en tromba local tras la lamentable primera parte se cortó a los pocos segundos en un remate de Fuster, solo, que detuvo Bravo. El juego realista discurría al mismo irritante ritmo. Lo único que había asumido del ciclón era el fío gélido que provocaba su fútbol mediocre. Sin soluciones para la medular, Lillo sacó a Necati y Abreu, y el choque se rompió para convertirse en un partido de balonmano más que de fútbol, sin apenas hombres en la parte central del campo.
Pese a todo, el empuje realista a base de balones largos, recurso que puede utilizar a partir de ahora al tener un punta de 193 centímetros, produjo dos ocasiones en sendos cabezazos de Labaka y el Loco que provocaron que Willy desempolvara su disfraz de héroe al sacar dos manos espectaculares. Por si fuera poco, al equipo realista le faltó fuelle para surtir de balones a su delantera, por lo que casi dio por válido el empate en los últimos minutos. Los del descuento, esos en los que termina cobardemente agazapado en su área cada vez que sale de Anoeta.
El punto no refleja la verdadera sensación de frustración vivida. No se ha perdido nada y queda mucho, pero a este equipo le faltan demasiadas cosas como para bañarse en la gloria. Su poca fiabilidad no invita a nada bueno. Al tiempo.

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1 Comments
LA VERDAD ES QUE ESTOY DE ACUERDO CON EL ARTICULO. ME DA LA SENSACION QUE EL EQUIPO SE AGARROTA EN ANOETA, NO TIENE FLUIDEZ Y LE FALTAN IDEAS. EN CAMBIO, FUERA DE CASA JUEGA MAS TRANQUILO, SABIENDO LO QUE TIENE QUE HACER EN CADA MOMENTO Y CON MAS DESPARPAJO. BIEN ES CIERTO QUE A LOS EQUIPOS LES CUESTA MUCHO GANARNOS PERO ES QUE A NOSOTROS TAMBIEN NOS CUESTA GANAR. EMPATANDO 11 PARTIDOS EN UNA VUELTA NO SE PUEDE ASCENDER. ASI QUE HAY QUE ESPABILAR Y EMPEZAR A GANAR. LA VERDAD ES QUE TODAVIA QUEDA MUCHA LIGA Y MUCHOS PUNTOS POR JUGAR PERO SE PIERDEN MUCHAS OPORTUNIDADES DE ACERCARNOS A LA CABEZA, Y ESO SE PAGA. ESPERO QUE ESTO CAMBIE EN LA SEGUNDA VUELTA Y QUE SE GANEN MAS PARTIDOS. A TITULO PERSONAL, CADA DIA QUE PASA PIERDO LA ILUSION POR EL FUTBOL: PRIMERO FUE EL DESCENSO, LUEGO LA DECEPCION DEL PARTIDO CONTRA EL ALAVES EL AÑO PASADO Y EL NO ASCENSO, Y ESTE AÑO DE MOMENTO NO TENGO MUCHAS ALEGRIAS, TODO LO CONTRARIO, DEMASIADAS DECEPCIONES. SOY DE LA REAL DE TODA LA VIDA (35 AÑOS) Y NUNCA ME IMAGINABA UNA REAL EN SEGUNDA, Y MIRA AQUI ESTAMOS. ASI QUE POR FAVOR, DEVOLVERME ESA ILUSION, DEVOLVERME LA ALEGRIA Y NO ME HAGAIS SUFRIR MUCHO MAS. NO QUIERO VIVIR DE LAS ALEGRIAS DEL PASADO, QUIERO VIVIR DE LAS ALEGRIAS DEL PRESENTE Y QUE EL FUTURO DE LA REAL SEA ESTAR DONDE SE MERECE: EN PRIMERA Y CON LOS GRANDES. UN SALUDO.
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