Estás en: noticias
La hora de la verdad.
Dicen que el primer paso para superar un problema es reconocerlo. La Real tiene uno, y seguro que a lo largo de la semana se ha concienciado de que va a tener que negociar junto a él todo lo que resta de campeonato. Para empezar, los txuri-urdin ya no están tocados por una varita mágica que convierte en puntos para la clasificación hasta los peores partidos. El de Girona, sin ir más lejos, no desmereció de los de Castellón o Vigo, pero el equipo volvió de vacío.
Y en segundo lugar, el campeonato ha entrado en una fase en la que nadie va a regalar absolutamente nada, algo de lo que seguro que Lasarte ha hecho tomar conciencia a los suyos. Los partidos a priori asequibles, como el de la semana pasada o el de esta tarde, esconden tras su apariencia batallas a pecho descubierto en las que los equipos que ocupan puestos de ascenso ni siquiera parten como favoritos.
Si la Real salta esta tarde a El Alcoraz consciente de lo que hay, y de que los puntos a partir de ahora va a haber que sudarlos el doble, tendrá mucho ganado para regresar a Donostia con los tres puntos, por mucho que el técnico se vaya a ver obligado a presentar una zaga inédita. Mikel González está lesionado, y Ion Ansotegi, sancionado, circunstancias que otorgarán a Iosu Esnaola su gran oportunidad. El central oriotarrra debutará esta tarde con el primer equipo en partido oficial, acompañado probablemente de un Mikel Labaka que, aunque ayer no completó todo el entrenamiento, parece que se recuperará a tiempo.
No se esperan excesivos cambios adicionales en el equipo respecto a la semana pasada. En un principio, saltarán de inicio al césped aragonés los mismos que se midieron al Girona, con las citadas novedades de Esnaola y Labaka, y la de Franck Songo”o, que será titular en detrimento de un Emilio Nsue sorprendentemente excluido de la convocatoria. Tampoco puede descartarse que la oportunidad para Johnatan, tan anunciada por el técnico, llegue en Huesca, aunque de las botas de Griezmann salieron las oportunidades más claras en el último partido.
Enfrente estará un Huesca que se hace fuerte en casa y al que es muy difícil hacer daño. No en vano, los aragoneses son el equipo menos goleado de la categoría, con 20 tantos recibidos en 25 partidos, por lo que los delanteros blanquiazules deberán afinar su puntería para obtener los tres puntos en litigio, que les relanzarían en la lucha por el ascenso a Primera.

Get a Trackback link
No Comments Yet
You can be the first to comment!
Leave a comment