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En 19 ocasiones sin ganar.
La Real no conoce la victoria ante los blanquiazules en su vetusto estadio. En total ha viajado en 19 ocasiones, con un decepcionante bagaje de once derrotas y ocho empates. La campaña pasada, en un duelo muy parecido al de este domingo, ya que ambos optaban a colocarse en la primera plaza, la Real se adelantó pronto gracias a un gol de Labaka, al peinar una falta sacada por Elustondo. El Hércules fue muy superior a partir de ese momento y sólo las paradas de Bravo evitaron el empate. Cuando los blanquiazules habían logrado capear el temporal y parecía que iban a acabar con 60 años de maldición, apareció el canario Hernández Hernández para inventarse un penalti en un piscinazo de Abel Aguilar. Para rizar el rizo mandó repetir el lanzamiento a Farinós que había detenido Bravo sin adelantarse de la línea de portería. En su segundo disparo engañó al chileno y colocó el 1-1 final. El resultado privó a la Real de ser líder y fue el primero de los seis partidos que estuvo sin ganar en Liga, más otro de Copa en Vigo.
El curso anterior se repitió el mismo resultado, con un gol impresionante de Xabi Prieto de volea. Pero el mayor exponente de la maldición del Rico Pérez es que en los dos años que la Real se alzó con el título de Liga, en 1980-81 y 1981-82, perdió 2-0 en sus viajes a Alicante. En la temporada anterior, la del récord de imbatibilidad, los blanquiazules empataron en el recinto herculino 0-0 en la jornada 29 y fueron muchos los que achacaron a este resultado la pérdida final del campeonato.
Para la visita del domingo hay que añadir dos ingredientes bastante inquietantes: un árbitro tan novel e inexperto como el de la temporada pasada, el debutante Mariscal López; y que el terreno de juego presentará un aspecto impresentable, parecido al del patatal del Ciutat de Levante en el que la Real ha perdido su único encuentro de Liga hasta la fecha.
Este último tema viene de lejos, tal y como ha venido denunciado en varias ocasiones Bixio Gorriz: “Tengo un recuerdo fatal de ese estadio. No sé muy bien por qué. En aquella época no regaban nunca el campo durante la semana. Lo tenían durísimo y seco. Hablabas con ellos y al final no aguantaban y rompían a reír. El Hércules se nos atragantaba siempre. El Rico Pérez es enorme y Alicante es una ciudad enorme con una afición protestona. El Hércules ha estado hundido y se ha pasado muchos años sin volver a la elite”.

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