la verdad es que no estoy muy puesto en el tema ni tengo demasiada curiosidad por informarme bien, pero he de reconocer que me divierte mucho la sanción de la UEFA a Barcelona, Real Madrid y Atlético. Lo único que echo en falta es que miren bien al resto de clubes de la Liga, por si se encuentran una sorpresa inesperada. En los últimos años, todos los cambios que se han producido en las reglas de mercado han beneficiado a los grandes. Es absolutamente inaceptable que, con lo que cuesta hacer una buena planificación deportiva y que te salga redonda la apuesta (que se lo pregunten a Loren), llegue el mes de enero y como no tienes capacidad económica para aguantar a tus mejores jugadores, los ricos abusones te destrocen el equipo.

Esto le está sucediendo al Celta, que ha firmado una primera vuelta de ensueño siendo uno de los conjuntos que mejor fútbol practica de la Liga y que de repente ha visto cómo ha volado su mejor centrocampista, Augusto, que ha firmado por el Atlético, y cómo Nolito puede hacerlo en los próximos días destino Barcelona. Insisto, sé que soy cansino con el tema, pero así, ¿cómo quieren tener un campeonato atractivo y competido? Si yo soy un loco del fútbol y cada fin de semana hay tres encuentros que si me pillan viéndolos enteros corro peligro de que me vengan a buscar con una camisa de fuerza.

Lo dicho, el poder lo de los grandes es tremendo, por lo que me reconforta que de vez en cuando se les diga que no cuentan con un crédito ilimitado para hacer lo que les venga en gana. Un ejemplo. Un técnico de la Real demuestra un ojo clínico con un chaval bajito que le pega de maravilla con la zurda y al que parece no quererle nadie. Lo fichan con 13 años (cuidado, que igual también se puede investigar….). Lo cuidan, lo miman y, como es tan bueno, no tarda en llegar al primer equipo al que resucita en Segunda y lo conduce hasta la Champions, por cierto, gracias a un gol suyo en Riazor. Pues ahora parece que el joven ha aprendido a jugar en el Calderón y que ha explotado gracias al tal Simeone, ya que antes solo debió ser entrenado por conos animados.

A nadie se le escapa que no es fácil manejarse hoy en día en un mercado masificado de ojeadores. Me hizo gracia un comentario en una red social de un seguidor txuri-urdin en el que decía que debían sancionar también a la Real para evitar que siguiese fichando Loren. Para ser sinceros, yo no creo que haya traído malos jugadores últimamente, pero desde luego le señalo como el responsable de que no encajen o no funcionen en el equipo. Ese es su trabajo. Por poner otro ejemplo, el director deportivo debería saber antes de contratar a Seferovic, cuyas condiciones futbolísticas eran y son indudables, que se podía perder fuera del campo al estar desbocado y sin control tras entrar en el corazón de los realistas con aquella memorable diana en Lyon.

Yo no soy sospechoso en el, para mí, estéril y nocivo debate entre cantera-foráneos. Me siento muy orgulloso de que mi equipo juegue con tantos futbolistas de casa y me encantaría que toda la plantilla fuera de aquí, pero como no puede ser porque a mí me gusta que mi Real compita siempre en Primera, entiendo cómo funciona este deporte y que se tengan que hacer fichajes. Para ser sinceros, siempre me ha llamado bastante lo de las caras nuevas y cuando era txiki a veces (solo a veces, no se sulfuren), en la época de Arrién y demás ilustres adquisiciones en el mercado vasco, envidiaba un poco a los demás equipos cuando incorporaban futbolistas de fuera.

Dicho esto, lo cierto es que no entiendo muy bien que la dirección deportiva haya decidido fichar a un mediapunta. La situación actual me parece perfecta para hacer un inventario y una auditoría deportiva de la plantilla y examinar si los jóvenes que hay pueden servir para el primer equipo. Aunque nadie está libre del peligro solo por el nombre, el nivel del plantel txuri-urdin es mucho más elevado que el de la gran mayoría de los equipos de abajo. Es justo ahora cuando recuerdo los mensajes del pasado verano en los que Aperribay y Loren pronunciaron sendos alegatos en favor de lo mucho que prometían las nuevas generaciones del club. Con Moyes parecía imposible llevar a cabo dicho proyecto, pero Eusebio tiene fama de haber contado siempre con los chavales. No veo una oportunidad mejor que esta para hacerlo y luego en junio tomar las decisiones que haya merecido cada uno. Por eso me sorprende su radical cambio de opinión en este tema. Yo no ficharía.

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